¿Qué son las valvas ortopédicas y para que se usan?

Las valvas ortopédicas son dispositivos que se utilizan para inmovilizar distintas partes del cuerpo y articulaciones.

Generalmente se indican para el tratamiento de traumas y lesiones tanto del tejido blando, por ejemplo tendones o cartílagos, como de los huesos.

Tipos de Valvas

Existen distintos tipos y modelos de valvas ortopédicas, dependiendo de la parte del cuerpo que se debe inmovilizar. Su confección es en distintos tamaños, y normalmente son confeccionadas en material de polipropileno semi rígido moldeado, pueden usarse solas, o como parte de una férula o vendaje de yeso.

Valvas antiequinas

Este tipo de valva se coloca en el pie para evitar la flexión plantar, y pueden ser rígidas o flexibles.

La valva antiequina se utiliza para evitar la flexión plantar en forma de resorte. Pueden colocarse en la parte interna de las botas Walker, para inmovilizar el pie y el tobillo.

Valvas pediátricas

Las valvas pediátricas abductoras de ante pie son recomendadas en casos de tratamiento de metatarso varo, o de ante pie aducto infantil. Se confeccionan en polietileno de alta densidad, y en su interior son acolchadas. Tienen un cierre en la pantorrilla anterior de velcro, que sostiene a la altura del tobillo y del mediopie.

Para tratamiento de lesiones de muñeca

En casos de infiltraciones, lesiones de ligamentos, músculos o tendones, y para los casos de sustitución de yeso, también suelen usarse valvas. Su ventaja radica en que le permite al paciente la movilización de los dedos de su mano. La valva es mucho más cómoda y segura para el paciente que el yeso, por lo cual siempre que sea posible, resulta la mejor opción.