¿Cómo afecta el frío a nuestro cuerpo?

Nuestro organismo requiere mantener una temperatura constante en un rango de 36° a 37°, y en invierno la temperatura ambiente sufre grandes oscilaciones, llegando a temperaturas de 14° durante el día y bajo cero durante la noche. Estos cambios externos tan drásticos pueden ser causantes de:

  • Una menor respuesta inmunitaria del cuerpo, lo cual aumenta las posibilidades de infecciones durante esta época del año.
  • Una menor capacidad de respuesta tanto mental como motora, las temperaturas bajas se asocian a índices mayores de caídas y accidentes, entre otras causas, por la limitación de respuestas rápidas a los cambios del entorno.
  • Facilita la aparición y agrava los dolores articulares y osteomusculares sobre todo en personas con artrosis.
    Produce deshidratación y agrietamiento de la piel, sobre todo en la mucosa de los labios y empeora otras dermatosis.
  • El frío causa que la circulación sea más lenta y esto conlleva a que el espesor de la sangre facilite las obstrucciones en los vasos sanguíneos dando lugar a isquemias cardíacas y cerebrales.

Defensas del cuerpo humano

Afortunadamente el cuerpo humano tiene un sistema de funcionamiento preciso y eficaz para mantener la temperatura corporal. Esto es de la siguiente forma:
• Reduciendo las pérdidas de calor no enviando sangre a piel de los miembros.
• Aumentando la producción mediante la actividad muscular (temblor).
• Produciendo más calorías.
Mediante la fiebre (elevación de 1 o 2 grados de la temperatura) mejora la respuesta inmunitaria y dificulta la multiplicación de algunos gérmenes.

Franja de riesgo

Las personas con tratamientos antidepresivos o con ansiolíticos tienen un mayor riesgo de sufrir los problemas derivados del frío. Así también los adultos mayores son más propensos a sufrir el frío por tener menor reserva cardiovascular para mantener la temperatura. Por estas razones es recomendable chequear siempre la salud y las condiciones de habitabilidad de los domicilios de familiares mayores que vivan solos para evitar las complicaciones por frío o calor.

Consejos

Para disminuir los riesgos que genera la variación de temperatura para el cuerpo recomendamos:
• Abrigo para evitar la baja temperatura, vistiéndonos tipo cebolla para poder retirar prendas según la temperatura ambiental, y en lo posible manteniéndonos en lugares calefaccionados y sin corrientes de aire o humedad.

• Ingerir alimentos calientes como caldos y sopas.

•Aumentar la ingesta de alimentos ricos en calorías.