¿Cómo afecta el clima a los huesos?

Se reconoce que las condiciones climatológicas húmedas agravan los síntomas en algunas enfermedades reumáticas, como artrosis, artritis, tendinitis, cervicalgia, lumbalgia, entre otras.

Aunque los procesos reumáticos acontecen todo el año y en todo el mundo, en la época fría y húmeda ciertas dolencias, no solo de los huesos, son más frecuentes. Esto se debe a la alta concentración de partículas eléctricas en el ambiente, que pueden revivir viejas molestias.

La reacción del cuerpo frente a esta condiciones climáticas, se traduce en dolor en las articulaciones, mayor sensibilidad en algunas cicatrices y hasta dolores de cabeza.

¿Cuál es la causa?

Uno de los fundamentos se basa en un fenómeno físico, en el que los iones presentes en la atmósfera tienen gran responsabilidad. Los iones son partículas eléctricas que hay en la atmósfera, y dado que el cuerpo humano tiene comandos eléctricos, es altamente sensible a estas partículas, provocando un aumento del dolor.

La sensibilidad natural del organismo se basa en la transmisión de corriente eléctrica de un lado a otro. Cuando los receptores nerviosos están sobre estimulados, el dolor aumenta o regresa, en el caso de las viejas heridas físicas.

Prevención

Una de las formas de prevenir que aumente el dolor en los días en que el estado del tiempo es más inestable los médicos aconsejan evitar los esfuerzos físicos.

Con respecto a la alimentación, se sugiere no ingerir grandes porciones de carne ya que sus proteínas favorecen el malestar provocado por el clima. En cambio, se aconseja una dieta rica en frutas y verduras y tomar abundante agua.