Cuidado de los pies

El cuidado de los pies y su estructura

Los pies son estructuras muy flexibles y complejas cuyas funciones principales son el soporte del peso del cuerpo y el movimiento para la marcha, ya sea andando o corriendo.

En realidad, la marcha se produce por medio de los músculos de las piernas, pero son los pies los que actúan de palanca y dirigen la acción de forma adecuada para progresar en la marcha y mantener, al mismo tiempo, el equilibrio del cuerpo.

Causas del dolor de pies

Aparte de enfermedades y malformaciones, muchas personas “sufren de los pies” por causas indeterminadas que, por lo general, son de fácil solución adoptando hábitos adecuados.

Una de las causas más frecuentes es el uso de zapatos inadecuados, demasiados estrechos, o con tacón alto, o una suela inclinada. Cualquiera de estas circunstancias redunda en una postura de los pies, causa dolor y la posibilidad de padecer futuras deformaciones (callosidades y juanetes, sobre todo).

Otra causa de problemas en los pies se encuentra en la falta de una adecuada ventilación. Los pies necesitan transpirar, y si ello no es posible, quedan constreñidos en un ambiente húmedo que favorece el desarrollo de hongos.

Una buena higiene de los pies se basa no sólo en la limpieza diaria seguida de un secado muy meticuloso (en especial, entre los dedos), sino también en el corte y limpieza frecuente de las uñas y el uso de calcetines transpirables (preferentemente, de lana o de algodón) y calzado fabricado con materiales también transpirables.

No es conveniente usar todos los días el mismo calzado: los zapatos de uso diario deben dejarse airear preferentemente en días alternos.